Iª Jornada Mundial de los Pobres – 19 de noviembre de 2017




         El Papa Francisco, inquieto, como siempre, por la Iglesia de Jesús, sigue lanzando llamadas y proponiéndonos retos a los que tenemos que enfrentarnos si queremos parecernos a la Iglesia que el Señor quiere.
        
         No caben dudas que no está en las manos de la Iglesia solucionar todos los problemas que la humanidad tiene, sufre y por lo que vive angustiada. Pero sí tiene la obligación de ser la “voz de los sin voz” y ser instrumento de válido para que el Evangelio, llegue como Buena Noticia, a todos los hombres y mujeres que componemos este mundo que nos ha tocado vivir, sobre todo, a los oídos y al corazón de quienes tienen el poder y las posibilidades para paliar tan graves problemas.
      
        Tenemos que repetir aquellas palabras de Jesús: “Lo que le hagan a uno de estos, mis humildes hermanos, a mí me lo hacen”.
      Aprovechemos esta Jornada Mundial de los Pobres, que el Papa nos anuncia, para seguir concienciándonos, todos, de que la Iglesia de Jesús no puede seguir estancada en lo que tiene y posee. Tiene que reavivar y atizar el fuego del AMOR. Y Jesús quiere que este fuego “esté ya ardiendo”.
      
        Vivamos esta Jornada desde la oración y el recuerdo por los más desfavorecidos.
      
         Desde nuestra parroquia de San Fernando, en Maspalomas, Gran Canaria, ponemos todo nuestro empeño para que los deseos del Papa  Francisco se hagan realidad.

      
          Noviembre de 2017