Un camino cuaresmal entre hermanos,lo vivido el miércoles de ceniza en nuestra parroquia San Fernando de Maspalomas.


Miércoles de ceniza - 2018

El Miércoles de Ceniza, marca el inicio de un camino y un recorrido. Son cuarenta días de pruebas, desierto, compromisos, esperanza. Nos espera la Pascua. Y si queremos subir a esa gran montaña de la RESURRECCIÓN con Cristo, hemos de pasar por lo que Él pasó, con sus pruebas, su desierto y su esperanza. Así nos lo propusimos.
En nuestra la mochila, bien repleta, nuestras manos fueron colocando en ella lo necesario para el camino de los cuarenta días





Mientras un niño portaba a sus espaldas una mochila, otros compañeros iban mostrando a la comunidad  lo que llevaba dentro, y que era necesario para 
este largo camino que dura cuarenta días.



Una botella llena de agua. Austeridad. Ofrecer el fruto de lo que   evitamos comer.
Un vaso vacío: Compartiremos nuestra agua.
Alimentos imprescindibles: Pan, una fruta.
Una cinta métrica: Mediremos los metros que nos llevan a la Pascua. La Medida: EL MENSAJE DE JESÚS.
Dos trozos de madera: Iremos haciendo nuestras cruces.
Una esponja bien apretada: Se irá llenando de frutos de cuaresma.
Unas sandalias: Tienen que ir dejando huellas en el camino.
Un poco de tierra: Para no olvidar que somos barro.
Un trozo de cuerda, de soga: Es la cuerda de la oración. Nos une.

El libro del Evangelio: Allá donde vayamos, leer la Palabra de Dios.


Una vez presentado este material que cada uno debía llevar en su propia mochila, con este compromiso y
responsabilidad,
se bendijo





y se impuso en nuestras cabezas la ceniza.








Con la canción CAMINA PUEBLO DE DIOS, terminamos esta gran celebración, donde los niños y sus padres, los catequistas y toda la comunidad, vivimos este estreno de una nueva Cuaresma, que nos llevará, si así y bien la recorremos, a LA PASCUA, donde nos sentiremos resucitados con Cristo RESUCITADO.
Todos pusieron su granito de arena para que nuestra celebración resultara una gran fiesta y un comienzo gozoso del camino cuaresmal. Así los grupos, el coro, los catequistas, los colaboradores parroquiales, la comunidad reunida, entre ellos muchos extranjeros, hicimos fiesta, desde la austeridad que nos indica este tiempo. No está reñida la austeridad con la alegría que supone caminar juntos hacia la Pascua.

¡¡DEMOS GRACIAS Y GLORIA A NUESTRO DIOS!!