Papa Francisco Evangelizar es hacer presente en el mundo el Reino de Dios






PLAN DIOCESANO DE PASTORAL CURSO 2017 – 2018 ENCUENTROS DE SEGUIMIENTO PARA EL TERCER TRIMESTRE.







¿Para quién son estas reuniones? ¿Quiénes pueden asistir?
  • para los párrocos.
  • para los religiosos y religiosas.
  • para los miembros de los consejos pastorales parroquiales.
  • para los miembros de los consejos pastorales arciprestales.
  • para todos los agentes pastorales de la diócesis.
¿Para qué es esta reunión, de qué trata? 
Para hacer un seguimiento de  los objetivos y acciones que se proponen desde el plan diocesano de pastoral para este curso 2017 – 2018 con la finalidad de compartir un camino y una meta común.
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PLAN DIOCESANO DE PASTORAL CURSO 2017 – 2018 ENCUENTROS DE SEGUIMIENTO PARA EL TERCER TRIMESTRE.







¿Para quién son estas reuniones? ¿Quiénes pueden asistir?
  • para los párrocos.
  • para los religiosos y religiosas.
  • para los miembros de los consejos pastorales parroquiales.
  • para los miembros de los consejos pastorales arciprestales.
  • para todos los agentes pastorales de la diócesis.
¿Para qué es esta reunión, de qué trata? 
Para hacer un seguimiento de  los objetivos y acciones que se proponen desde el plan diocesano de pastoral para este curso 2017 – 2018 con la finalidad de compartir un camino y una meta común.
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Recordamos a San Juan Pablo II, el Papa de los jóvenes,fijándonos en su alegría.




El pasado 2 de Abril de 2018 se cumplió 13 años de la muerte de San Juan Pablo II y desde esta web lo queremos recordar desde la alegría que desprendía.
Aquí en estos dos vídeos cortos podemos ver lo bien que se lo pasaba alrededor de los jóvenes durante muchos años el domingo de resurrección.

Palabras de Benedicto XVI antes ser nombrado Papa;

«La fuerza con la que la verdad se impone tiene que ser la alegría, que es su expresión más clara. La unidad no se consigue mediante la polémica ni tampoco mediante teorías académicas, sino con la irradiación de la alegría pascual (…) y en ella los cristianos deberían darse a conocer al mundo». (Ratzinger, La Fiesta de la Fe, Ed. Desclée de Brouwer, 1999) 



Recordamos a San Juan Pablo II, el Papa de los jóvenes,fijándonos en su alegría.




El pasado 2 de Abril de 2018 se cumplió 13 años de la muerte de San Juan Pablo II y desde esta web lo queremos recordar desde la alegría que desprendía.
Aquí en estos dos vídeos cortos podemos ver lo bien que se lo pasaba alrededor de los jóvenes durante muchos años el domingo de resurrección.

Palabras de Benedicto XVI antes ser nombrado Papa;

«La fuerza con la que la verdad se impone tiene que ser la alegría, que es su expresión más clara. La unidad no se consigue mediante la polémica ni tampoco mediante teorías académicas, sino con la irradiación de la alegría pascual (…) y en ella los cristianos deberían darse a conocer al mundo». (Ratzinger, La Fiesta de la Fe, Ed. Desclée de Brouwer, 1999) 





También, en excursión, la parroquia vive la Pascua DANDO GRACIAS y pequeño vídeo resumen.


Lo prometido es deuda. Nos habíamos comprometido que si llovía y el agua corría por los barrancos, las presas cogían abundante agua y los pozos almacenaban la riqueza del agua de la lluvia, iríamos a alguna de las presas, a dar gracias a Padre Dios por tal regalo. Y así fue.

El día 8 de abril, domingo, en un día espléndido, más de ciento setenta personas, salimos en excursión, por Agüimes, Temisas, Santa Lucía, Tunte y Cercados de Araña. Qué ilusión ver los campos luciendo, como un tapiz de padre Dios, los diferentes colores de esa linda alfombra que son nuestros campos canarios. El amarillo de los relinchones y flores de las tabaibas y las retamas, el violeta de las lavandas, el rojo de flores desconocidas y el blanco de las margaritas, mezclado con el verde de los escobones y almendreros, hizo que nuestros ojos se abrieran a la evidencia del milagro que produce la lluvia caída. ¡Bendito sea Dios!

Desde las 8’30 de la mañana, ya se notaba el ambiente de gozo de todos los que nos disponíamos a vivir un día de excursión. Todo era expectación. Y en la medida que recorríamos los campos de Agüimes, Temisas, y Santa Lucía, nos extasiábamos y nos rendíamos ante el esplendor de los campos que nos brindaban sus mejores vestidos. Todos decíamos lo mismo: ¡La maravilla de tal naturaleza, creación de Dios!

Al llegar a Santa Lucía, hicimos nuestra programada parada, para el cafelito, ir al baño, pasear, estirar las piernas o subir al templo a visitar al Señor y a la patrona, Santa Lucía. Sobre las 11:00, de nuevo a las guaguas para recorrer el camino estrecho que nos conduciría a la meta, Cercados de Araña, junto a la presa de Chira. Con la puntualidad que preveíamos nos llegamos hasta el pueblito, para subir caminando hasta la ermita y plaza de San Juan Bautista. Hermosura de día y de ambiente, lleno de hermandad y armonía. 

Celebramos la Eucaristía en un clima de fiesta y fe, expresada en los cantos que, animados por el coro parroquial de San Fernando, hizo que muchos de los presentes manifestaran su alegría y gratitud. Todos compartíamos la misma experiencia y vivencia.



Y después de la misa, la mesa. Mientras el sacerdote iba visitando a algunas enfermas mayores, Eugenita, Brigidita y Antoñita (Ñiquita), todos, en grupos, por familia o amistad, sentados o de pie, extendieron sus manteles para compartir la comida, que sabía a gloria, en medio de la naturaleza llena de paz.

Una vez almorzados, en la misma tierra, o luego en la plaza, acompañados por el acordeón de José Luis, las guitarras de Cecilio y Antonio, las maracas de Antonio y la caja de resonancia de Antonio, y sus voces y cánticos, canarios o andaluces, allí se armó el baile, sueltos o agarrados, que hizo las delicias de todos. Los niños, jóvenes y mayores, sentíamos la presencia de una paz y una alegría inmensa, compartidas y repartidas desde un corazón agradecido.

Así transcurrió un día feliz, dando gracias a Padre Dios por la lluvia y la amistad. Ya sobre las 17:00, cada uno a ocupar su sitio en la guagua, para volver a San Fernando, pasando, de vuelta, por Tunte y Fataga. Todo transcurrió sin ningún incidente, como lo deseábamos, buscamos y logramos.

Gracias sean dadas a Padre Dios y a la buena voluntad de todos los que nos empeñamos en vivir un día tan feliz. Esta alegría la queremos comunicar a los cuatro vientos, y que la página web de la parroquia se encargará de transmitir por todo el mundo. Por cierto, desde aquí, damos las gracias a Carmelo, un buen cristiano de la Villa de Agüimes, que es el creador y animador de esta página, y  a Sonia, que se esmera en conseguir el reportaje gráfico y que, unido este escrito, complementa el acontecimiento vivido.




De nuevo, GRACIAS SEAN DADAS A PADRE DIOS.

Vídeo resumen de la excursión


También, en excursión, la parroquia vive la Pascua DANDO GRACIAS y pequeño vídeo resumen.


Lo prometido es deuda. Nos habíamos comprometido que si llovía y el agua corría por los barrancos, las presas cogían abundante agua y los pozos almacenaban la riqueza del agua de la lluvia, iríamos a alguna de las presas, a dar gracias a Padre Dios por tal regalo. Y así fue.

El día 8 de abril, domingo, en un día espléndido, más de ciento setenta personas, salimos en excursión, por Agüimes, Temisas, Santa Lucía, Tunte y Cercados de Araña. Qué ilusión ver los campos luciendo, como un tapiz de padre Dios, los diferentes colores de esa linda alfombra que son nuestros campos canarios. El amarillo de los relinchones y flores de las tabaibas y las retamas, el violeta de las lavandas, el rojo de flores desconocidas y el blanco de las margaritas, mezclado con el verde de los escobones y almendreros, hizo que nuestros ojos se abrieran a la evidencia del milagro que produce la lluvia caída. ¡Bendito sea Dios!

Desde las 8’30 de la mañana, ya se notaba el ambiente de gozo de todos los que nos disponíamos a vivir un día de excursión. Todo era expectación. Y en la medida que recorríamos los campos de Agüimes, Temisas, y Santa Lucía, nos extasiábamos y nos rendíamos ante el esplendor de los campos que nos brindaban sus mejores vestidos. Todos decíamos lo mismo: ¡La maravilla de tal naturaleza, creación de Dios!

Al llegar a Santa Lucía, hicimos nuestra programada parada, para el cafelito, ir al baño, pasear, estirar las piernas o subir al templo a visitar al Señor y a la patrona, Santa Lucía. Sobre las 11:00, de nuevo a las guaguas para recorrer el camino estrecho que nos conduciría a la meta, Cercados de Araña, junto a la presa de Chira. Con la puntualidad que preveíamos nos llegamos hasta el pueblito, para subir caminando hasta la ermita y plaza de San Juan Bautista. Hermosura de día y de ambiente, lleno de hermandad y armonía. 

Celebramos la Eucaristía en un clima de fiesta y fe, expresada en los cantos que, animados por el coro parroquial de San Fernando, hizo que muchos de los presentes manifestaran su alegría y gratitud. Todos compartíamos la misma experiencia y vivencia.



Y después de la misa, la mesa. Mientras el sacerdote iba visitando a algunas enfermas mayores, Eugenita, Brigidita y Antoñita (Ñiquita), todos, en grupos, por familia o amistad, sentados o de pie, extendieron sus manteles para compartir la comida, que sabía a gloria, en medio de la naturaleza llena de paz.

Una vez almorzados, en la misma tierra, o luego en la plaza, acompañados por el acordeón de José Luis, las guitarras de Cecilio y Antonio, las maracas de Antonio y la caja de resonancia de Antonio, y sus voces y cánticos, canarios o andaluces, allí se armó el baile, sueltos o agarrados, que hizo las delicias de todos. Los niños, jóvenes y mayores, sentíamos la presencia de una paz y una alegría inmensa, compartidas y repartidas desde un corazón agradecido.

Así transcurrió un día feliz, dando gracias a Padre Dios por la lluvia y la amistad. Ya sobre las 17:00, cada uno a ocupar su sitio en la guagua, para volver a San Fernando, pasando, de vuelta, por Tunte y Fataga. Todo transcurrió sin ningún incidente, como lo deseábamos, buscamos y logramos.

Gracias sean dadas a Padre Dios y a la buena voluntad de todos los que nos empeñamos en vivir un día tan feliz. Esta alegría la queremos comunicar a los cuatro vientos, y que la página web de la parroquia se encargará de transmitir por todo el mundo. Por cierto, desde aquí, damos las gracias a Carmelo, un buen cristiano de la Villa de Agüimes, que es el creador y animador de esta página, y  a Sonia, que se esmera en conseguir el reportaje gráfico y que, unido este escrito, complementa el acontecimiento vivido.




De nuevo, GRACIAS SEAN DADAS A PADRE DIOS.

Vídeo resumen de la excursión




¿Y si hacemos una lista de propósitos para Pascua?..Cinco cuestiones a tener en cuenta.

Todos los años hacemos resoluciones o propósitos para año nuevo, y a veces nos comprometemos a que “en esta Cuaresma ordenaré mi cuarto”, como un gran sacrificio que podemos hacer para que nuestra vida sea más “productiva” o más “provechosa”.
Pero rara vez hacemos propósitos de Pascua. ¿Por qué hacer propósitos en Pascua? ¡Porque estamos alegres pues el Señor resucitó verdaderamente como lo había prometido!  Y la Pascua es más que el Año Nuevo. Jesús nos ha hecho hombres nuevos. ¿Cómo no proponernos anunciar al mundo la alegría de que la muerte no tiene la última palabra? ¡Esa es la buena noticia! ¡Nosotros resucitaremos con Él!
Cuando estamos alegres es más fácil que tomemos compromisos y también es más fácil que los cumplamos. Así que aquí les dejamos una lista de cinco cosas hermosas que podremos hacer en este tiempo pascual, o en lo que resta del año.
1º. Aprendamos a aceptarnos. Dios no comete errores
Nadie es perfecto. Yo, el menos perfecto de todos. Pero Dios me creó así, con mis virtudes y mis defectos. Y para superar mis defectos, tengo que admitir que los tengo y hacer lo posible por superarlos, sabiendo que solo Dios me puede ayudar a superarlos para llegar a ser mi mejor versión.
2º. Antes de criticar o corregir, escuchemos al prójimo con caridad.
Muchas veces nos dejamos llevar por "dimes y diretes" que hacen daño a nuestro prójimo. Si sabemos de alguien que está angustiado, o pasando por un momento difícil. Seamos el oído atento y el corazón comprensivo que necesitan.
3º.¡Seamos Compasivos! Antes de criticar los errores de los demás corregiremos los nuestros.
¿Estoy constantemente criticando u observando a quienes se equivocan? ¿Qué tal si en lugar de mirar tanto para afuera veo qué puedo mejorar durante este tiempo pascual? Hay muchas cosas en las que podemos crecer, especialmente en la paciencia con los errores del prójimo.
4º. Cuidemos nuestro cuerpo. Iniciemos alguna actividad física.
Si tengo un poco desatendido a mi cuerpo, ¡Cristo Resucitó en Cuerpo y Alma! Y tenemos que cuidar a nuestro cuerpo, para que dé todo lo que tiene que dar en el servicio de los demás. Iniciar en esta época una actividad física que me lleve a cuidar el don de Dios de mi cuerpo.
5º. ¡Perdonemos de verdad! Reconciliemonos con alguien que nos haya herido.
Es cierto, esa persona me hirió y me cuesta mucho perdonarla. Puedo ofrecer ese dolor enorme para "completar en mí lo que falta a la Pasión de Jesús. ¿Soy capaz de perdonar de corazón y para siempre la ofensa que me hicieron? La Pascua de Resurrección es una oportunidad hermosa para dejar atrás las heridas del pasado.
Catholic-link.

¿Y si hacemos una lista de propósitos para Pascua?..Cinco cuestiones a tener en cuenta.

Todos los años hacemos resoluciones o propósitos para año nuevo, y a veces nos comprometemos a que “en esta Cuaresma ordenaré mi cuarto”, como un gran sacrificio que podemos hacer para que nuestra vida sea más “productiva” o más “provechosa”.
Pero rara vez hacemos propósitos de Pascua. ¿Por qué hacer propósitos en Pascua? ¡Porque estamos alegres pues el Señor resucitó verdaderamente como lo había prometido!  Y la Pascua es más que el Año Nuevo. Jesús nos ha hecho hombres nuevos. ¿Cómo no proponernos anunciar al mundo la alegría de que la muerte no tiene la última palabra? ¡Esa es la buena noticia! ¡Nosotros resucitaremos con Él!
Cuando estamos alegres es más fácil que tomemos compromisos y también es más fácil que los cumplamos. Así que aquí les dejamos una lista de cinco cosas hermosas que podremos hacer en este tiempo pascual, o en lo que resta del año.
1º. Aprendamos a aceptarnos. Dios no comete errores
Nadie es perfecto. Yo, el menos perfecto de todos. Pero Dios me creó así, con mis virtudes y mis defectos. Y para superar mis defectos, tengo que admitir que los tengo y hacer lo posible por superarlos, sabiendo que solo Dios me puede ayudar a superarlos para llegar a ser mi mejor versión.
2º. Antes de criticar o corregir, escuchemos al prójimo con caridad.
Muchas veces nos dejamos llevar por "dimes y diretes" que hacen daño a nuestro prójimo. Si sabemos de alguien que está angustiado, o pasando por un momento difícil. Seamos el oído atento y el corazón comprensivo que necesitan.
3º.¡Seamos Compasivos! Antes de criticar los errores de los demás corregiremos los nuestros.
¿Estoy constantemente criticando u observando a quienes se equivocan? ¿Qué tal si en lugar de mirar tanto para afuera veo qué puedo mejorar durante este tiempo pascual? Hay muchas cosas en las que podemos crecer, especialmente en la paciencia con los errores del prójimo.
4º. Cuidemos nuestro cuerpo. Iniciemos alguna actividad física.
Si tengo un poco desatendido a mi cuerpo, ¡Cristo Resucitó en Cuerpo y Alma! Y tenemos que cuidar a nuestro cuerpo, para que dé todo lo que tiene que dar en el servicio de los demás. Iniciar en esta época una actividad física que me lleve a cuidar el don de Dios de mi cuerpo.
5º. ¡Perdonemos de verdad! Reconciliemonos con alguien que nos haya herido.
Es cierto, esa persona me hirió y me cuesta mucho perdonarla. Puedo ofrecer ese dolor enorme para "completar en mí lo que falta a la Pasión de Jesús. ¿Soy capaz de perdonar de corazón y para siempre la ofensa que me hicieron? La Pascua de Resurrección es una oportunidad hermosa para dejar atrás las heridas del pasado.
Catholic-link.



Noche Pascual y Domingo de Pascua en Parroquia San Fernando de Maspalomas.


Como esperábamos y desesperados, llegó la noche más larga y grande, noche en que se une el cielo y la tierra, lo humano y lo divino. Sí, fue la Pascua, es LA PASCUA DEL SEÑOR.

Quisimos pasar de la oscuridad a la luz, y así se prendió el nuevo fuego, del que como primicia, se encendió el CIRIO PASCUAL, símbolo de Cristo Resucitado.

 Pero este cirio, al igual que lo que simboliza, no quiere iluminar solo, quiere compartir su luz, que, aunque se reparte, no mengua, sigue ardiendo. Por eso los sacerdotes y todo el pueblo cristiano, fueron tomando parte de esa luz, hasta tener todo el templo iluminado con la LUZ DE CRISTO. Ya nos lo dijo Él: “Yo soy la luz del mundo” (Jn. 8,12). A esa luz y a ese cirio se le hizo una cántico, más bien un Pregón Pascual.

Esa luz nos venía desde el Antiguo Testamento, desde el comienzo de los tiempos, por eso nos detuvimos a escuchar los relatos antiguos, y proclamamos la Palabra, que el pueblo escuchó con respeto.


Y entre Antiguo y Nuevo Testamento cantamos gozosos la alabanza a Cristo resucitado, mientras un grupo de jóvenes desde el coro de la iglesia, hacían caer sobre la comunidad, infinidad de globos, “sopladeras”, que al llegar sobre sus cabezas eran explotadas haciendo de cohetes alegres por la gloria de la resurrección. Imagen impactante que a todos nos llenó.
Y con las lecturas del Nuevo Testamento, terminaba la Liturgia de la Palabra, para pasar a la ceremonia del agua bautismal. 

El agua viva que es Cristo, simbolizada en la pila bautismal de nuestra parroquia, se oía caer, mientras era bendecida. Luego, los tres sacerdotes presentes, llevando cuencos y el acetre en sus manos, recorría los pasillos del templo, haciendo llegar esas gotas de agua sobre las cabezas de los presentes. Cada uno hacía la señal de la cruz recordando que con el agua fuimos bautizados. Noche dichosa, noche feliz. Estábamos rememorando y renovando las promesas bautismales, que nuestros padres y padrinos hicieron por nosotros, pero que ahora, conscientes, las hacíamos nosotros.

Pasamos luego a continuar con la Eucaristía, oraciones, ofrendas, cánticos y fe, mucha fe, sintiendo la presencia del Señor Jesús y una vez realizada la Consagración del Pan y del Vino, cantar a viva voz, que estábamos dispuestos a proclamarla, hoy y siempre.

Finalizó la Eucaristía con el cántico del Papa Francisco con los jóvenes: “Vive, Jesús, el Señor”, y rematar con la alegría de María, la Virgen y todos nosotros cantando el “María en la Resurrección”. Gozo contenido y fiesta.

Esta fiesta la continuamos en los salones parroquiales, para tomarnos un rico chocolate, acompañado con lo que cada uno trajo para compartir. 


¡QUÉ NOCHE TAN DICHOSA! Como canta el Pregón Pascual.

De bien nacidos es ser agradecidos. Cuánta gente, cuánto tiempo y dedicación, cuánto cariño en preparar todo. No voy a dar un nombre, pues me quedaría corto y alguien se quedaría atrás. A todos, a los comprometidos en alguna tarea y a toda la comunidad, a los que nos visitaron de otras parroquias o extranjeros: GRACIAS, MUCHAS GRACIAS. El Señor se lo merece y más.

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!