Nuestro párroco nos cuenta lo vivido en la pasada Asamblea Parroquial de San Fernando y Fataga, 18 de junio de 2018.








LA COMUNIDAD REFLEXIONA
Tal como lo habíamos previsto, en la tarde-noche del lunes 18 de junio, la Asamblea Parroquial, compuesta por muchos de los Agentes de Pastoral y quienes de la comunidad quisieron estar presentes, tanto de San Fernando como de Fataga, vivimos la alegría de vernos juntos haciendo balance y reflexionando sobre nuestro caminar como parroquia.

Tuvimos como punto de partida, el Plan Diocesano de Pastoral, que durante este curso pastoral hemos trabajado, en sus tres caminos que nos identifican como                             DISCÍPULOS – HERMANOS Y MISIONEROS.

Después de sentirnos llamados, y al comienzo, quisimos expresar que somos miembros de una comunidad viva, y así cantamos juntos “Somos piedras vivas”.

        El párroco nos hizo tomar conciencia de nuestra pertenencia a la Iglesia Universal, a la Iglesia Diocesana y a nuestra parroquia de San Fernando y Fataga, también representada. Y nos expuso el trabajo a realizar, al que se optó no hacerlo por grupos, sino en un solo grupo, que iría reflexionando sobre los siguientes apartados:

REFLEXIÓN - 1

1.- ¿Hay ENVEJECIMIENTO en nuestras comunidades? Hace falta más dinamismo y una mirada, no tanto al pasado, como al futuro. Cambiar el chip.
2.- ¿Existe el CANSANCIO en nuestra gente? Quizá hay falta de voluntad y sobre todo, no hay relevo, y todo cae, lo mismo en los mismos.
3.- ¿Se da el INDIVIDUALISMO en la parroquia? El individualismo es fruto del egoísmo. Cada uno va a lo suyo. Vivir “su fe” pero sin sentirse grupo, comunidad.
4.- La RUTINA, se le achaca al cansancio y lo que conlleva.
5.- La FALTA DE VOCACIONES. Tema preocupante. No hay una fuerte campaña de sensibilización en las familias. No se siembra semilla vocacional. Faltan testimonios.































REFLEXIÓN – 2

6.- La FORMACIÓN en los seglares en todos los ministerios y movimientos. Se organizan cursos, planes de formación, y no hay interés sino en unos pocos.
7.- El COMPROMISO ante los retos que se nos presentan. No es lo mismo “predicar que dar trigo”. Recibimos, pero no damos. Hay que estar más cerca de la gente.
8.- La NUEVA SITUACIÓN de las parroquias. Por distintos motivos todo ha cambiado. Hay que confiar más en los laicos. Para eso, la formación. Es básica.
9 y 10.- La SECULARIZACIÓN y La UNIFICACIÓN de parroquias. Está todo relacionado con la Nueva Situación a la que nos enfrentamos: Menos sacerdotes, mayores, más demanda. Hay que reestructurar las parroquias. Sin miedo. Arriesgarse.
11.- El SENTIDO DE LOS SACRAMENTOS: Bautizos – Matrimonios – Primeras Comuniones. Cómo luchar para que no sean meros hechos sociales. Darles sentido y vida.
12.- El mundo de LA FAMILIA. Qué responsabilidad y qué gran empeño en que se trabaje el mundo de la familia. Poco se está haciendo, y es la base, el fundamento.
13.- Otro gran reto analizado es el mundo de LA JUVENTUD. Están afectados por la secularización y cómo no, por el mundo de la familia. Nadie da lo que no tiene.
14.- Los distintos GRUPOS en la parroquia. No se conocen. Cada uno camina a su ritmo y aire. La comunidad tampoco conoce las distintas tareas.
15.- Los MINISTERIOS: Cáritas – Catequesis y Liturgia. Nos preocupa el testimonio que damos desde la tarea que realizamos. Formación y compromiso.

Desde el grupo de catequesis, se sugiere la idea de Acompañar más a los padres en el proceso de sus hijos, sobre todo en el primer año, para que de ellos surjan catequistas para sus hijos o grupos de formación.
-         La necesidad de unificar las catequesis, no solo en la parroquia sino también en el Arciprestazgo.

Una vez terminada la reflexión, dijimos de poner manos a la obra, y sentirnos misioneros, cumpliendo así el deseo de la Diócesis. En este momento entonamos la canción de “Alma misionera”.

Y después, celebramos la EUCARISTÍA, como acción de gracias por el trabajo realizado, pidiendo, no solo PERDÓN por nuestros errores, sino dando GRACIAS al Señor por este año pastoral que concluye.

La Asamblea terminó con un COMPARTIR de lo que cada uno trajo, llenándonos de gozo vernos todos caminando hacia la misma meta, y con Él a nuestro lado. Y María, que va en nuestro caminar. Así entonamos el “Mientras recorres la vida”. No estamos solos.