Nuestro párroco nos narra la excursión del pasado 23 de junio a Teror, ¡ Para repetir !


Excursionando , también se hace parroquia, y tanto

Rvdo.D Francisco González González
Párroco San Fernando Maspalomas
El pasado sábado, veinte y tres de junio, según lo habíamos programado, salimos en excursión los miembros de la parroquia que así lo quisieron. Más de cien personas, en dos guaguas, desde las 9 de la mañana, salimos, llenos de ilusión, hacia Arucas – Teror y Valleseco. Fueron tres lugares que visitamos y en los que nos detuvimos, compartiendo la amistad y el ser miembros de una comunidad parroquial, la de San Fernando de Maspalomas


Un vez en Arucas, visitamos el hermoso templo, muy bien adornado, pues eran las vísperas de las Fiestas Patronales. 




Los tronos de San Juan Bautista y de la Virgen del Rosario, lucían sus mejores galas, para pasearlos al día siguiente por las calles de la Ciudad de las flores. 

Allí, después de saludar al Santísimo, contemplamos la hermosura de un templo, orgullo de la Ciudad.


Desde allí, nos trasladamos a Teror, punto central de nuestra gira. Teníamos previsto estar un largo rato entre los comercios y los distintos puestos, probando y gustando el rico pan y chorizos de Teror. 


Y a las 12:00, ya estábamos en la Basílica, dispuestos a celebrar, animados por el coro parroquial de San Fernando, la Eucaristía. 

Le precedió a ésta, el saludo de bienvenida y acogida del Sr. cura párroco de Teror y Vicario de la Zona Norte de Gran Canaria, D. Jorge Luis Martín de la Coba, al que le dimos a su vez, las gracias por brindarnos la oportunidad de celebrar en su parroquia la Eucaristía, bajo el manto cariñoso de Nuestra Señora del Pino. Todas nuestras miradas en ella se clavaron. Así celebramos gozosos la Misa, alegre y festiva.



Terminada la misa, sobre las 13:15, ya nos dispusimos a subir hasta la entrada de Valleseco , donde almorzaríamos. Y así fue. En un clima de alegría y de mucha amistad, no solo fuimos saboreando los distintos platos, sino que una vez que terminamos, entre las guitarras, las canciones y el baile, vivimos unos momentos de verdadera fiesta.

Tenemos que dar muchas gracias, pues el día se vivió en intensidad y desde la hermandad. Tanto es así, que muchos ya estaban pensando en que debía repetirse.

Sobre las 15:45, ya nos subíamos en las guaguas para bajar de nuevo viendo la hermosura de los campos, verdes y amarillos, fruto del buen año, rico en lluvias, que el Señor derramó sobre nuestra isla.

Pasando por Telde, ya enfilamos la ruta haca Maspalomas, donde llegamos sobre las 17:00, dando gracias a Padre Dios a la gente, que tuvieron un comportamiento ejemplar.
Como para repetir, según decían. BENDITO SEA PADRE DIOS.