La acogida y el amor desde Cáritas...



Salones estrechos, pero cargados de tanto cariño. Donde caben dos, caben tres, si hay amor. Así resultó. Mesas preparadas, rapidez por tener todo listo, adornos llamativos, y en el fondo, un corazón que late por el fuego que lleva dentro el Grupo de Cáritas, ansiosos de brindar, siempre, pero especialmente por estas fechas, lo que Jesús quiere que brindemos: AMOR. Ya San Pablo lo dice muy claramente: “A nadie le deban más que amor”. Pero San Pablo, al igual que nosotros, lo llevamos dentro porque es la lectura y Buena noticia que recibimos del Maestro: “Ámense, quiéranse unos a otros, como yo les he amado”.


Desde la mañana, el ajetreo de los componentes del grupo de Cáritas Parroquial, era patente. Querían dar de lo mejor, o sea el corazón. Querían brindar y preparar un desayuno para todos los acogidos. Las Fiestas de Navidad,  lo reclaman. Y así lo hicieron con los adornos, las palabras, las mesas, el café, los dulces, etc. Todo, todo, en bien de los acogidos. Nada de “usuarios”, sí, “acogidos”, pues las palabras de Jesús deben resonar en nosotros y en el grupo de Cáritas: “Lo que le hagan a uno de estos, mis hermanos más humildes, a mí me lo hacen”. En ellos está Él.

Damos las gracias al grupo de Cáritas Parroquial, como también a los voluntarios del Proyecto, que con tanta generosidad, día tras día, prestan ese hermoso servicio de acoger y servir. “No he venido a ser servido, sino a servir”, nos dice el Señor.

También a ellos, los “acogidos y los acogedores”, les damos las gracias en nombre de la Parroquia de San Fernando, deseándoles a todos unas fiestas cargadas de PAZ Y BIEN.




¡¡FELIZ NAVIDAD!!