Oración en el Día de la Inmaculada Concepción...



Señor, en esta fiesta de la Inmaculada,
rezamos desde el fondo del corazón y de la historia.
Señor, ¿cuántos siglos de dolor aún antes de que llegue la luz plena?
Tú, Señor, nos modelas pacientemente,
pero cuán lentos somos en aprender tus caminos.
Te anunciamos en el dolor del mundo,
en las tinieblas en que estamos envueltos.
¿Hasta cuándo seguiremos esperando la Navidad del Dios con nosotros?

Y ahí aparece ella, ¡María Inmaculada!
Gracias, Padre, gracias de todo corazón,
gracias por santa María, la madre de Jesús
y madre nuestra en la fe, en el amor y en la esperanza.
Gracias porque la quisiste tanto
que la rodeaste con tu cariño y tu poder,
haciendo a nuestra Madre capaz de una obediencia decidida
a tu palabra, a tus propuestas, siempre, hasta la muerte.

Gracias, Padre, por todo lo que amó María:
por lo mucho que a ti te quiso y te sirvió,
por lo mucho que quiso a Jesús y a José,
por lo mucho que nos quiere a todos y cada uno de nosotros.

Gracias, en María, por todos los que viven su matrimonio
sirviéndote y colaborando en tu pueblo y en tu comunidad;
Gracias, en María, por los religiosos y religiosas
que han especializado su amor
en la entrega y el servicio a los más necesitados.
Gracias, en María, por los jóvenes
capaces del amor y de la entrega más generosa.

Gracias de todo corazón, Padre,
por santa María, por cada uno de nosotros,
por todos los que queremos vivir como hijos de María,
nuestra madre Inmaculada.
¡Gracias! Amén.


Isidro Lozano