Todas las imágenes del Retiro Arciprestal de Cuaresma y reseña de nuestro párroco Don Francisco González


Haciendo click en la imagen superior tendrán todas las imágenes del retiro.

ORANDO DESDE LA CUARESMA...
Sí, caminando juntos, orando juntos, trabajando juntos, es un recorrido seguro, que nos lleva a la Pascua. Y la viviremos juntos.

Este es nuestro empeño como Arciprestazgo del Sur.  Así, el sábado día 7 de marzo de 2020, en la bella y recoleta ermita-cueva de Santa Águeda, del Pajar, en Arguineguín, desde todas las parroquias del Sur, Mogán, Arguineguín, El Tablero, San Fernando, Templo y San Agustín,  hicimos oración durante tres horas. Tres horas que se nos hicieron muy cortas.


A las 10:00 en punto, el párroco de La Candelaria de Ingenio, D. Jesús Vega Mesa, familiarmente conocido por Suso Vega, nos abrió a la reflexión partiendo de la parábola del Buen Samaritano. Cómo fue desgranando y desmenuzando cada uno de los mensajes que esta parábola nos transmite. Ver lo que pasa – no cruzarse de brazos – acercarse y vendar la heridas. Ni más ni menos que lo que el Papa Francisco nos está diciendo a cada paso, refiriéndose a la Iglesia.

Un grupo de unas sesenta personas, allí estábamos con los oídos bien atentos, prestos, nos solo a escuchar, sino a interiorizar lo escuchado. De nada nos vale oír, y quedarnos felices de lo que oímos, si luego se queda en agua de borrajas, o en algo que se lo llevó el viento.
Por eso, una vez escuchamos la primera parte, el grupo de acogida, nos brindó un café, café con leche o agua guisada, con un tentempié, para luego mirar al precioso mar o dialogando con alguien sobre lo mismo, hacer nuestra propia reflexión. Todo en un clima encantador de amistad. Éramos todos de los nuestros, o sea, éramos todos conocidos y que pensábamos y sentíamos todos, lo mismo.

Ya en la segunda parte, D. Jesús nos hizo aterrizar. No podemos quedarnos en lo algo, desde donde se ve todo muy bonito. Nos invitó a bajar y estar ahí cerca, hacernos cercanos, enfangarnos con el hermano que ha caído en manos de quienes no tienen reparo en dejarlo tirado en la cuneta.
Pasar de largo, y más en quien, por obligación de hacerse presente, es quizá el mal de nuestra sociedad. Cada uno a lo suyo. Como se suele decir, que “cada uno esté en su casa, y Dios en la de todos”.


Siendo las 13:00, después de poner en común nuestras reflexiones, dando gracias a Suso Vega por su disponibilidad, e invocando al Padre Bueno, y a la Madre, María, nos despedimos sabiendo que Ella nos acompaña al caminar. Así entonamos la canción “Mientras recorres la vida…” .

En ese clima de familiaridad que solo se crea cuando todos vamos en la misma dirección, cada uno nos fuimos a nuestros hogares o parroquias, con la alegría del compromiso: seguir caminando, orando, trabajando juntos, en un mismo quehacer, para llegar a la Pascua, que es la meta.

GRACIAS SEAN DADAS AL PADRE BUENO, QUE TANTO NOS QUIERE.